Wolfdux – VII

—¿Me puedo fiar de ti? —digo arqueando una ceja.

—Por supuesto, señor Anathema —contesta Marcus estirándose el cuello de la camisa.

—No me transmites mucha seguridad, ¿eh?

Veo como Marcus traga saliva y baja la cabeza. Dejo la maleta en el suelo y me acerco al mueble bar.

—Tómate esto —digo preparándole una bebida—. Si ves que sigues nervioso, bébete otra más.

—Pero…

—No hay peros que valgan…—exclamo entregándole la copa—. Yo me voy de vacaciones. Y no quiero que me moleste nadie.

Recojo la maleta y miro a Marcus en silencio.

—¡Bébetela!

Marcus se acerca la copa a los labios y le da un tímido sorbo.

—¿Qué se supone que es eso? —digo contrariado—. ¡De un solo trago!

—¿Cómo?

—Marcus, si quieres ser escritor tendrás que empezar a beber como tal… Así que termínate eso y ponte a trabajar de una vez.

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